Entonces, ¿nadie me hace de menos?
Nadie te hace de menos, al menos no con palabras ni con silencios, ni con omisiones. Tú solo te haces de menos cuando das importancia a los comentarios críticos con tu persona o tus acciones. No eres inferior a nadie pero, y esto es lo más importante, tampoco superior, nadie te ha nombrado juez de nada y, por mucho que creas lo contrario, no tienes capacidad para asumir el cargo por ti mismo.
Nadie dice que no puedas opinar, ni que no puedas hacer valoraciones sobre lo que haces y lo que hacen. Pero ni las opiniones ni las valoraciones afectan para nada a la percepción que tengas de ti mismo o de los demás. Son los juicios, tu costumbre y manía de juzgarte a ti mismo y a los otros lo que te ha llevado a este embrollo.
Comentarios
Publicar un comentario