28 de enero de 2026 14:00 Terminé de escribir "A la mierda la autoestima" el veintiocho de septiembre de dos mil trece y a lo largo de estos años he vendido unos cuantos ejemplares de este pequeño folleto. Creo que ahora, iniciando dos mil veintiséis, es el momento para que el acceso al texto esté disponible para todo el público, así que está disponible para leerlo íntegro en este blog. Puedes leerlo y nadie va a poder impedirte copiarlo pero, por favor, no lo plagies y cita al autor real. Si todavía quieres descargarlo, puedes comprarlo en Bubok al irresistible precio de 1,56 euros en formato pdf. La versión en papel es bastante más cara. El libro (o más bien ensayo breve) "A la mierda la autoestima" de Juan Carlos Vicente Casado es una crítica directa y provocadora al uso excesivo y, a veces, vacío que se le da al concepto de autoestima en la psicología moderna y la autoayuda. Aquí tienes los puntos clave de su sinopsis y propuesta: 1. El concepto como "pa...
Mírate al espejo. ¿Qué ves? Seguro que un ser humano, sea hombre o mujer, de la primera, la segunda o la tercera edad. Con peor aspecto que el que tenías hace unos años, las carnes más flojas, más ojeras, menos pelo, tal vez algunas canas. Posiblemente te quedes en la superficie, asomándote a lo que es obvio para los demás y a lo que tú normalmente prestas poca atención. ¿Y què va por dentro de lo que ves en el espejo? Pues eso a lo que tan rimbonbantemente se refiere el personal cuando de juzgar a otro se trata. «La belleza existe en tu interior», «el aspecto externo no importa», «la belleza es efímera»... todo mentira. Al igual que tú te fijas en tu aspecto físico cuando te miras en el espejo, el resto del mundo te juzga por tu apariencia y lo sabes. Por eso te vistes de una manera determinada, te decoras con el fin de producir el efecto que deseas en tu auditorio que, para los efectos de la vida cotidiana, somos todos. ¿Y qué ocurre cuando no logras el efecto deseado? Pues que,...
Sencillo: Porque realmente no vales para nada. Sí, ese ser que ves en el espejo y que va envejeciendo lentamente, es de lo más inútil. Tal vez sepa hacer una, dos o tres cosas, lo que le servirá de fuente de ingresos, dinero que lo convertirá en un esclavo de quien necesite sus servicios. Ese que ves en el espejo hace tiempo que acabó convirtiéndose en un mercenario que vende sus habilidades al mejor postor en lugar de regalarlas para el bien común y tiene que hacerlo así porque todo el mundo lo hace y no iba a ser menos. Pero en su fuero interno sabe que no vale para nada, que cientos, miles de personas harían lo mismo que él hace igual o mejor, y que cuando no esté no tardarán nada en reemplazarle y olvidarle por completo. El ser del espejo, y el que está a este lado del espejo, son reflejos fugaces, efímeros, insignificantes. ¿Cómo vas a valorarte?
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