¿Y qué puedo hacer?
Es fácil: Deja de juzgar y de juzgarte. Acepta lo que ves en el espejo con todas sus características que en el fondo no son ni positivas ni negativas sino eso: características. Descubre que eres un ser humano normal y no el mejor de la película y sal a la calle comportándote como si lo fueses. Tu déficit de autoestima desaparecerá y todos viviremos mucho mejor.
Por supuesto, tampoco juzgues a los demás. Opina sobre sus acciones, valora el efecto que producen en ti, pero no seas el que decide sobre si eso está bien o mal: Cada uno tiene sus razones para actuar, y en el caso de que su comportamiento sea punible más pronto o más tarde serán los poderes públicos y los jueces de verdad los que se ocupen de valorar el asunto.
Ya sé que crees que esto es imposible, que hay una fuerza oculta en tu interior que te lleva a verte inferior una y otra vez. Hagamos una cosa: Prueba a no juzgar a nada ni a nadie, incluido a ti mismo, y con el paso del tiempo me cuentas.
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